martes, 10 de junio de 2008

::: Atrapando el presente:::

Ya lo tenía todo preparado. Ese día realizaría por fin el experimento desde la azotea de su casa, en Saint Loup de Varennes, en la Borgoña francesa. Por unos momentos detuvo su ascenso por las espinadas escaleras y sonrió. Había investigado durante mucho tiempo, con numerosos soportes y variadísimos productos químicos, para así poder conseguir fijar las imágenes captadas con la antigua cámara oscura inventada por Da Vinci.
Nicéforo Niépce subió dos escalones y se detuvo de nuevo. A sus sesenta y un años eran los recuerdos lo único que le iban quedando… y por eso se obsesionaba por atrapar de alguna forma los rasgos de sus nietos, los paisajes de su Borgoña natal, su caballo favorito… Emocionado siguió subiendo, muy despacio, los pocos escalones que le quedaban hasta llegar a la humilde azotea, sabiendo que si lo conseguía, ese día sería el primero de algo grande, de algo que sería capaz de revolucionar el mundo, que daría felicidad a toda la humanidad.
Con asombrosa tranquilidad se sentó en su sillón colocado estratégicamente por su hijo, al que guiñó un ojo con complicidad, destapó la lente de su cámara oscura y se reclinó dispuesto a esperar con paciencia, a ser testigo de cómo el hombre conseguía congelar el tiempo, guardar las imágenes de su alrededor para siempre.
Y la fachada situada frente a la casa comenzó a reflejar sus formas sobre la plancha de peltre (aleación de zinc, plomo, estaño y antimonio) recubierta de betún de Judea que él había colocado en la parte trasera de su pequeña cámara. Y así durante unas ocho horas, consiguiendo realizar lo que dio en llamar un “punto de vista”, la captura directamente del natural de una imagen y no de grabados, como había hecho hasta entonces.
Era el año 1826 y por fin había logrado dar el primer paso para acabar con su terrorífica obsesión, con la obcecación de sus últimos años: el paso del tiempo, la pérdida de los días, de los momentos, de en definitiva, la vida… y conservar de esa forma sus recuerdos para la eternidad, atrapando el presente.
En homenaje a los descubridores de la fotografía
Joseph-Nicéphore Niépce y Louis Jacques Mandé Daguerre,
así como a los actuales fotógrafos, cazadores de imágenes para
hacerlas inmortales, como mis amigos Papu García y Patricia Viot.

21 comentarios:

Armida Leticia dijo...

¡¡Gran descubrimiento de estos dos genios!!
Desde entonces hasta hoy, ¡Cómo ha evolucionado la fotografía! Gracias por recordarlos!!

Papu García dijo...

Muchas gracias Javier, por este pequeño fragmento de literaura, pero no por pequeño, deja de ser un gran homenaje a un mundo que muchos amamos con pasión y hasta con un punto de locura.
Gracias de Corazón

Por cierto mira este blog mío, es cómo no, de fotografía, pero algo más personal, aún está por completar, pero si quieres puede ser éste el que nelaces en tu blog
http://papugarcia-imagen.blogspot.com/

nara dijo...

la fotografia me resulta fascinante, inmortalizar momentos tan magicos como los primeros minutos de vida de mis hijos...sencillamente magia.

besos

alaluzdeunaluciernagaazul dijo...

Hay que rendirle mil homenjaes a los descubridores de la fotografía... el tuyo es uno realmente lindo
:D


me encantó.


un besito

Ada dijo...

Y bien atrapado. Para mí es algo entrañable dedicar un tiempo a mirar fotos y sumergirme en el recuerdo.
Muy bien retratado por ti ese homenaje.

Mi beso.

Mariaisabel dijo...

Hola J.J.,
muchas gracias por tu visita a mi blog. Ahora soy yo la que llego a tu casa.
Que voy a decirte ?
Pues que como admiradora y aficionada de la fotografia, me parece estupendo tu post.
Un abrazo

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Buena narración que sigues sin despiste hasta la última letra; entrañable el retrato del protagonista y bonito homenaje a uno de los mejores inventos del hombre...Me pregunto por qué el hombre haciendo cosas tan hermosas luego es tan destructivo.
Un besillo JJ te lo has merecido

Marta dijo...

Jolín como te lo "curras". Me encanta mirar mis álbum de fotos!

angela dijo...

J.Javier,gracias a él, nuestros recuerdos quedan fijados de nuevo en nuestra retina a pesar del tiempo transcurrido.Entrañable recuerdo el tuyo a quien perseveró en lo que creía para regalarlo a la humanidad.Un abrazo

Patricia dijo...

Mil gracias José Javier, es un bellísimo escrito.
La fotografía es una pasión que a mí personalmente me motiva e impulsa. Ha sido maravilloso además crear mi blog y
poder compartir esta pasión, y descubrir incluso que a otros también puede agradarle aquello que hago.
Es fascinante sentir que guardas y detienes pequeños instantes, que los haces tuyos, que le das chance a la memoria
para que los conserve por siempre.
Amo profundamente esto... con todo mi ser.
Reitero mis agradecimientos, mil gracias...

Un abrazo enorme.

borrasca dijo...

Soy fanática de las fotos, si pudiera plasmar cada uno de mis instantes en una imagen, lo haría sin dudar...
Lástima que aún no han inventado la cámara para fotografiar sentimientos.

Besos borrascosos

nieve dijo...

Pocos momentos hay tan mágicos como cuando te encuentras "la foto", sin buscarla. Es fascinante ese momento.

Un beso

María dijo...

Atrapemos mejor el presente que es lo que tenemos delante de cada uno.

Saludos.

Diana dijo...

Hola
J.J.eres sorprendente.
Todo en la vida evoluciona, o al menos debería.
Qué diferencia entre una foto de hace años y una de ayer!!
Distintas, pero iguales en su funcionalidad.
No importa cuando se realice una fotografía, importa el momento que inmortalizan.
Graciñas por contarnos algo tan bonito.
Desde Coruña un biquiño.Diana.
PD.
Cuándo te acercas a comer una mariscada?

mi despertar dijo...

Como me ha gustado el escrito. Volveré

Cristina dijo...

Hola José Javier, que tal?
Has intentado alguna vez hacer una foto así? Puff, menuda paciencia hay que tener... en fin, gracias a gente como la que has escrito deliciosamente hoy, podemos hacer todas las cosas que antes parecían mágicas, de una manera fácil.
Gracias por recordarles.

Buen finde

Chuspi dijo...

Una narración exquisita, como siempre.
A mi también me gusta la fotografía aunque no entiendo apenas...pero me encanta abrir el album y volver a recordar....


Bonito relato J.J!!!!!

GABI dijo...

Pero quien bien escribes...me encantan tus relatos.
Un beso!

siempre el mar dijo...

Lo que nos regalaron Niépce y Daguerre eh???
Me gustó el homenaje y la definición "cazadores de imagenes"
Te dejo besos de mi mar.

sorNataLibrera dijo...

Felicidades por el post, como siempre logras que una se sienta parte de lo que cuentas y eso es casi un milagro, un besote, Nat

elycosmetica dijo...

José Javier:
Evidentemente nuestro encuentro no es casual. Y la elección que hice sin saber, en relación a tus publicaciones, no fue azarosa.
Algún "hilo conductor" ha provocado este encuentro.
Mi marido, fotógrafo y quien tiene un blog de fotografía, admira a Niepse y me lo nombra en cada ejemplo que puedas imaginar. Lo conozco a través suyo y no había oído hablar de este genio,por otra persona,hasta ahora que te leo.
Por eso te digo, que evidentemente, este encuentro, no es casual.
Por supuesto, voy a contarle a él para que vea tu blog, y te invito a que veas el suyo también.
www.digitaccion.blogspot.com.
Allí encontrarás en su comienzo, parte de lo que te digo.
Cariños. Eliana

PD: también podrás ver a mis dos hijos menores, el más chico,Christian, de 9 años,y por quien creíste estaba ahora embarazada. Esa foto de ellos sí es actual.El otro,es Brian y tiene 11 años.