domingo, 22 de junio de 2008

::: Juntos :::

Meli se incorporó sobresaltada... y contrariada al darse cuenta de que otra vez se había quedado dormida y no había visto el final de la película.
Debía ser tarde, apenas entraba ruido por la semiabierta ventana, encontrándose la habitación en una confortable penumbra, sólo iluminada por la tenue luz de la lamparita del viejo escritorio y la que salía de la pantalla del televisor. Entonces se reclinó de nuevo girando la cabeza. Su marido también se había dormido, en su sillón, a su lado, como siempre. Y sonrió para sí entornando los ojos.
¡Cuántos años así! ¡Cuántas noches delante del televisor durmiéndose los dos sin querer... pero juntos. ¡Casi cincuenta años!
Y poco a poco fue adormilándose de nuevo... y su somnolienta mente retrocedió en el tiempo, evocando los años de juventud, casi de adolescencia, cuando lo conoció en uno de los primeros guateques que asistía...
Pepe era por entonces un mozalbete alegre y galante... de intensos ojos negros y pelo agraciado, y ella una guapísima mujercita. Y se enamoraron.
Y a partir de aquel momento comenzó el noviazgo. Los días que él la recogía cuando salía de trabajar en el hospital de la Cruz Roja donde era enfermera, los paseos en Vespa con el club de amigos, los felices días de excursión al campo con toda la familia, padres, hermanos, tías... y al final ¡la boda!, una calurosa tarde de julio... en el lejano 1962.
Después llegaron los hijos, y con ellos las noches en vela, las agotadoras compras en el super, los monótonos pucheros y sartenadas de patatas fritas, las paperas y sarampiones, los accidentes domésticos, los colegios, los locos veraneos, las dos mudanzas... y el vertiginoso pasar de los años. Y gracias a Dios con salud.
—Pepe... ¿nos acostamos?
—Sí, ya voy— le contestó él casi sin moverse del sitio.
En fin, seguiría recordando, pensando en las bodas de sus hijos, de los tres, en la llegada de los primeros nietos, en la pérdida de sus mayores, en los inevitables achaques, en los cambios de forma de vida, en la nueva mudanza, en la jubilación de Pepe, en los siguientes nietos... Y se sintió dichosa, y agradecida a Dios y a la vida por tanto dado y vivido...
Y mis padres al fin se fueron a la cama agarrados de la mano, saboreando aquellos ratitos de dichosa y feliz monotonía, pensando en el fin de semana siguiente cuando se reunirían de nuevo con sus hijos, nietos y nueras para seguir haciendo familia... mi familia.

38 comentarios:

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

¡Qué tierno, qué mono!
Relato corto, sencillo, identificativo para cualquier lector, con el lenguaje apropiado.
me haces pensar nuevamente que la belleza está en aquello que no vemos, pero que gracias a que algunos sí que la ven, se la pueden mostrar a los demás. Un besin de domingo

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

... Soy yo de nuevo. Oye, no me has puesto más capítulos de "La estirpe de Argantonio", yo que te leo en mis mejores momento (montada en el tren).
Aunque ayer en mi bolsa de lectura aún tenía uno de los capítulos que lo volví a leer. Y te cuento que el fin de semana que viene en lo que escribo "Mis cosillas de fin de semana" sales.
otro besin

SUPERMAMÁ... dijo...

Que maravilla llegar tan lejos en una unión de dos...Y dichoso tu que los puedes disfrutar tan de cerca y relatarnos a los que los perdimos, lo que hubiera podido ser y no ha sido por causa del destino.

Me emocionó leerte hoy JJ...será que estoy nostálgica esta mañana soleada de Domingo.
Un abrazo

Papu García dijo...

No se si la palabra correcta es nostalgia. Por un lado pienso en mis padres, en todo lo que han pasado juntos y todo lo que han hecho por mí y por mis hermanos.
Por otro lado, miedo, ¿seré capaz de darle a mis hijas lo mismo que a mi me dieron?.
Un abrazo.

El Rincón del Relax dijo...

Hola, aquí leyendo que es un placer para mi, por tus bellas palabras y sentimientos, un abrazo

Ángel De Jesús dijo...

Saludos, hermano espero estes Bien tenia tiempo sin visitarte y esta muy bien, bueno no te habia visitado ya que no tenia tiempo tiempo para entrar en los Blogs, pero espero q estes bien por alla en tu tierra y que Dios te Bendiga Siempre

FlorSinNada dijo...

Recuerdos, vivencias inolvidables de los protagonistas que van forjando la historia del día a día.
Bello relato y un gusto leerte, Javier
Te dejo un abrazo

Chuspi dijo...

Maravilloso poder contemplar día a día la unión que todavía persiste en una familia.
Me ha enternecido tu relato!
un beso!!

Melba dijo...

Muy bonita narración, felicitaciones por tu hermosa familia. Salud♥s

Marta dijo...

El proyecto de formar una familia, es el que se fijan muchas parejas. Vaya, hoy es un tema del que hablaba con mi amiga Cristina, la del Diván. Yo por ahora ni siquiera me lo planteo.

borrasca dijo...

Una muy bonita familia sin duda...

Besos borrascosos

M@R dijo...

FAMILIA, UNION DE MUCHAS PERSONAS,,,
FELICIDADES,,,

ABRAZOS,,,

LUCIA-M dijo...

Que bonito esa unión de tanto tiempo…
Yo me pregunto .. Como se puede conseguir algo así..

En fin me imagino con mucho amor, y bastante más de paciencia y generosidad…
Excelente, relato, como siempre,me gusta mucho leerte ,

Un beso.

GABI dijo...

Que gustazo de rutina. Por una felicidad así también me hipotecaba yo de por vida.
Un beso!

Patricia dijo...

Un encantador escrito… que bello ha de ser encontrar aquel ser con
quien compartir tu vida…llegar a viejitos juntos. Me inspiró algo
de melancolía… Aún así, decir que son unas líneas muy hermosas,
colmadas de un bello sentir, sentir que hace desear y rogar
tener la fortuna de vivir el atardecer de tu vida, así…

Un abrazo gigante.

Inés Bohórquez dijo...

Que bello Javier, me encantan este tipo de vivencias en familia, nuestra familia.

Que hermoso ver a tus viejos juntos a esos seres que nos iluminan con su magia.

un abrazo!

CalidaSirena dijo...

Que ternura de relato, cuando se van cogidos de la mano pensando en el próximo fin de semana reuniendose con sus hijos...Me he imaginado a mí, siendo mayor y viviendo ese momento..
Precioso

Besos cálidos

¨•·.·´TATI`·.·•¨ dijo...

Ohhh! q hermoso relato! me encanto.... es como poder verme dentro de un rato (bastante diría yo)... Y eso sí contando con q Dios me brinde esa posibilidad. Me encanta saber q ahí gente q a pesar de los años aún permanece junta! Como debe ser... en FAMILIA.

Diana dijo...

Hola
J.J. firmaba ahora mismo por estar en el sitio Meli.
Quedándome dormida en el sofá, como siempre, con mi otra mitad dormida en el otro sofa, como siempre.
Como siempre, quisiera dormirme, con él como siempre, quisiera despertar, aunque fuera en el sofá.
Precioso, de veras, presioso.
Desde Coruña, un biquiño.
Diana.

Armida Leticia dijo...

¡Un hermoso cuadro de amor filial!

Saludos desde México.

Graciela dijo...

BELLO...un relato bello y lleno de infinita ternura..me encantò esto..
-Y se sintió dichosa, y agradecida a Dios y a la vida por tanto dado y vivido...
Y mis padres al fin se fueron a la cama agarrados de la mano-
Un abrazo querido Amigo.
Ah y lo de las sevillanas estoy viendo que enseñan flamenco en mi ciudad..ahondarè a ver si saben de las sevillanas jajajaj me hiciste reir con tu comentario en mi blog.

Marinel dijo...

¡Qué bonito j.j!.Es maravilloso ver así a tus padres, que han envejecido juntos tras largos años de vivencias en común, de avatares compartidos...
La familia y sus reuniones, son de las cosas más bonitas que tiene la vida.
Nosotros éramos ocho hermanos;ahora ya faltan dos y mis padres también marcharon, pero nos reuníamos todos en casa de mis padres y con tanta gente la casa parecía cobrar vida.
Ahora seguimos reuniéndonos para recordar a los que no están y seguir disfrutando de momentos inolvidables.
¡Qué valientes eran los padres de entonces!
Como siempre, me dejas un sabor de boca dulce e inolvidable.
Besos.

fuerza dijo...

Hermoso relato querido amigo...Así en resumidas cuentas es la vida...Yo siempre pienso en la vejez, tan monótona y triste, pero tus padres se ven que son felices con tanta vida acumulada!!!!!

Espero terminar mis días, igual de agradecida, de la vida.

angela dijo...

Muchas veces las cosas escritas con cariño llegan mucho a quienes lo leemos y con este post, tú has logrado un relato sencillo pero muy entrañable.Espero que mis últimos años sean monótonos pero llenos de ternura y de buenos recuerdos...Eso es suficiente.Un abrazo de Angela

Soledad Sánchez M. dijo...

Muy hermoso este homenaje a tus padres... ojalá todos los mayores sintieran lo mismo al revisar su vida... y ojalá todos pudiéramos suscribir este texto en homenaje a los nuestros.

Un beso.

Soledad

mujer pantera dijo...

mmm que hermoso relato, que palabras sencillas pero tan bellas
Espero que no dejes de visitarme.. se te extraña

Un beso salvaje

nieve dijo...

Maravilloso relato, cuánto he disfrutado con su lectura!!!!. Te he dejado un regalo en mi blog. Un beso

Sara dijo...

Jose Javier, muy bonito! Enhorabuena por tu familia, que junto a los amig@s es lo más preciado, verdadero y mejor que tenemos en nuestras vidas.
Disfrutaos mucho los un@s a los otr@s.
Un abrazo amigo

SUPERMAMÁ... dijo...

Gracias por tus palabras...muchas gracias.

Un fuerte abrazo

Juan Escribano Valero dijo...

Javier lo que m�s me ha gustado de tu estupendo relato ha sido la sencillez con que est� contado, y la afirmacion del verdadero amor entre un hombre y una mujer, entiendo que tus padres son los protagonistas de tu relato, me han recordado a los mios.
Hen hora buena Javier
Un cordial saludo

Malena dijo...

José Javier, gracias por compartir esos sentimientos tan entrañables escribiendo sobre tus padres.

Toda una vida juntos y superando así los avatares que se fueron presentando y las alegrías que también recibieron.

Es una imagen tan dulce la de quedarse dormidos delante del televisor e irse juntos a la cama...

Dios te los bendiga y te los conserve muchos años con salud.

Un beso.

Ego dijo...

Hermosa y en ocasiones envidiable rutina.
Un (b)eso para aquellos valientes que hoy en día siguen haciendo familia. Los que somos pródigos de nosotros mismos fumamos más y no tenemos flores en casa. Si caso secas...

Mar y ella dijo...

Todo un milagro por estos días que hasta lo seres humanos somos descartables...al leerte me vino a la amemoria el coro de una letras de un cantautor de mi pais Tito Fernandez...que se llama la casa nueva,,, te dejo un poedacito aqui...
Canto
Déjame bailar, contigo, la alegría linda del último vals,
amor, amor, amor,
déjame saber, es cierto, que nada nos quita la felicidad,
amor, amor, amor....
Un abrazo
Mariella

@Patrulich dijo...

Qué significativo todo aquello! Muy bello relato, José.
Un abrazo

Sandra Becerril dijo...

Ah la familia! Muy bello, dan ganas de llamar a los padres, hermanos, etc... me enterneciste... mucho!

Muchos besos!

En el 5º anillo de Saturno dijo...

Vaya rabia...cómo terminaría la película??

TUKI*

sorNataLibrera dijo...

Entrañable como siempre tu post, qué derroche de ternura, me has emocionado, gracias de corazón. ¿Una librería con dependientas guapas que asesoren? jejeje, Jj, eres tremendo, y con el uniforme perdemos mucho, jejeje, un besote, niño, Nat

Dinora dijo...

Toda una vida durmiéndose juntos en el sillón, el recuerdo básico que siempre permanece

Saludos! ;)